Los productos prefabricados presentan una serie de ventajas con respecto a la ejecución in-situ que les han llevado a imponerse en diversos ámbitos del mundo de la construcción:
- Calidad de producción en fábrica: El control de materiales y las condiciones de ejecución en las instalaciones de prefabricación aseguran una alta calidad del producto, frente a las incertidumbres de la ejecución en obra.
- Durabilidad: El estricto control de los recubrimientos y la compacidad del hormigón garantizan una mejor durabilidad, mejorando su funcionalidad a largo plazo.
- Reducción de riesgos en obra: Gracias a nuestra experiencia en la colocación de grandes prefabricados conseguimos minimizar el riesgo de accidentes, frente al riesgo de una ejecución in-situ. Además, en el caso de las soluciones enterradas se precisa un menor tiempo con una excavación abierta, minimizando el riesgo de caídas, deslizamientos, etc.
- Rapidez de colocación: El tiempo medio necesario para la colocación de un edificio prefabricado es de una mañana, mientras que la ejecución in-situ requiere de varias semanas. Este ahorro conlleva un mayor espacio útil en obra y la posibilidad de ejecución en terrenos pésimos o con nivel freático elevado.
- Reducción de costes por produción industrializada y especializada: La economía de escala y la producción industrializada permiten una considerable reducción de costes.
- Productos normalizados: Todos los productos catalogados cumplen con la normativa aplicable a las funciones para las que están diseñados. En el caso de módulos a medida, nuestros técnicos especialistas aplicarán la normativa existente, ahorrándole la inversión de tiempo en recabar esta información.
- Productos ensayados: Nuestros productos se entregan completamente ensayados, desde los ensayos de resistencia de materiales hasta las pruebas de penetración de agua realizadas por inmersión en piscina, aportando la garantía de un producto final idóneo.